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EL MOLCAJETE

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Friéguense a quien puedan, se llama el juego de moda con eso del coronavirus, y ya sacaron las uñas farmacéuticos, políticos y algunos guaymenses que están aprovechando la enfermedad para hacerse de su ‘lana’, los contagiados… salen sobrando.

 

Resulta y resalta que en estos momentos cuando el llamado Covid-19 está golpeando con todo a la comunidad, en las farmacias, la mayoría por no decir que, en todas, escondieron los medicamentos para después sacarlos a la venta a un precio exorbitante, por demás abusivo.

 

Un ejemplo es el medicamento llamado Ivexterm, que contiene Ivermectina, que de un precio máximo de 160 pesos después lo empezaron a vender a 240 y ahora puede llegar a costar hasta mil pesos por internet.

 

Así de abusones, pero lo lamentable es que en cuanto se supo que era un medicamento efectivo para el combate al coronavirus hubo guaymenses que se abalanzaron a comprar cajas y más cajas hasta que escaseó.

 

Luego vino la reventa y en Guaymas se puede conseguir la medicina en 500 o 700 pesos, o a un mínimo de 350 pesos.

 

Y así como esa, hay otras medicinas utilizadas en el tratamiento contra el coronavirus que ya escasearon, hasta los tanques de oxígeno que son vendido en un dineral.

 

Es triste ver escenas como la llegada de un conocido guaymense a una farmacia del centro de la ciudad a buscar un medicamento para una menor, y resultó que sí lo tenían en existencia, pero tenía que comprar dos cajas.

 

El hombre a duras penas se completaba para una y la mujer de la farmacia se la negó. Las lágrimas le rodaron… eso no se vale.

 

Sin compasión, así es como están actuando dueños y empleados de farmacias, pero también ciudadanos comunes, a quienes les importa un reverendo cacahuate el sufrimiento de las personas enfermas y de sus familias.

 

Y a eso, hay que agregar el actuar de algunos políticos que ven en el coronavirus votos para la que viene, y otros más, la oportunidad de arruinar a quienes pudieran ser sus adversarios en el camino a alguna candidatura.

 

Uno de los bombardeados es el mismo secretario de Salud, Enrique Clausen, que, según las malas lenguas, el fuego es amigo.

 

Será el sereno, pero han tratado de sabotear los Centros Covid y hasta en los mismos hospitales generales, como el de Guaymas, donde alguien de adentro puso un letrero en el que se decía que ya no había lugar para más pacientes, que no recibirían ambulancias, que ya no había consultas y que no atenderían urgencias.

 

Eso sí que provocó reacciones por donde quiera, hasta que fue desmentido por la Secretaría de Salud.

 

Dicen que en la política todo se vale, pero no, con la salud y la misma vida de muchas personas, no deben meterse.

 

Así como con los hechos violentos, Guaymas está convertido en un verdadero campo de batalla donde cada quien busca su propio beneficio… y la mano solidaria, quien sabe dónde andará.

Grupo Padilla Hnos.

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