Escucha FM105

Visita nuestras redes

Ciencia/Tecnología

Cientos de kilómetros de diques para proteger ciudades si no se mitiga el calentamiento global

Publicado

el

Un dique de 475 km de longitud entre el norte de Escocia y el oeste de Noruega y otro de 160 km entre la punta oeste de Francia y el sudoeste de Inglaterra podrían proteger a más de 25 millones de europeos contra las consecuencias del aumento de varios metros en el nivel del mar que se ha pronosticado para los cuatro próximos siglos. El coste, de entre 250.000 y 500.000 millones de euros, es “solamente” el 0,1% del producto nacional bruto, anualmente durante 20 años, de todos los países que estarían protegidos por tal dique. Así lo han calculado Sjoerd Groeskamp, ​​oceanógrafo en el Instituto Real de los Países Bajos para la Investigación Marítima, y ​​su colega Joakim Kjellson, del GEOMAR (Centro Helmholtz de Investigación Oceánica) en Kiel, Alemania. Groeskamp aclara que, más que para ofrecer una posible solución, el diseño de tan extremo conjunto de diques es para concienciar a la sociedad sobre la magnitud de la amenaza que constituye no emprender ahora acciones contundentes para mitigar el calentamiento global, responsable del derretimiento creciente de masas de hielo cuya agua va a parar al mar y hace subir su nivel poco a poco.

 

De todos modos, la construcción del conjunto de diques descrito parece técnicamente factible, tal como enfatiza Groeskamp. “La profundidad máxima del Mar del Norte entre Francia e Inglaterra es de apenas cien metros. La profundidad promedio entre Escocia y Noruega es de 127 metros, con un máximo de 321 metros cerca de la costa de Noruega. Actualmente, podemos construir plataformas fijadas a profundidades superiores a 500 metros, por lo que tales diques también parecen factibles”.

 

Consecuencias de los diques

 

Los autores del estudio reconocen que las consecuencias de este dique para los seres vivos que moran en el Mar del Norte serían considerables. Groeskamp explica que en una gran parte de dicho mar, cesaría el transporte de limo y nutrientes. Ese mar se acabaría transformando en un lago de agua dulce. Eso alteraría drásticamente su ecosistema y, por lo tanto, también tendría un gran impacto en la industria pesquera.

 

Groeskamp y Kjellson estimaron los costos financieros para la construcción del dique extrapolando los costos de grandes presas en lugares como por ejemplo Corea del Sur. En el cálculo final, hay que tener en cuenta también factores como la pérdida de ingresos de la pesca en el Mar del Norte, el aumento de los costos de transporte a través de dicho mar y los costos de las bombas gigantes para transportar al otro lado del dique toda el agua fluvial que actualmente fluye hacia el Mar del Norte.

 

Obviamente, lo mejor sería no necesitar construir este ciclópeo sistema de diques, como advierten Groeskamp y Kjellson. Para hacerlo innecesario, hay que tomar, de una vez por todas, medidas contundentes contra el cambio climático. De no hacerlo, los sistemas de diques como el diseñado quizá sean la única solución para ese efecto del cambio climático en esta zona del mundo. Los costos y las consecuencias de construirlos son enormes. “Sin embargo, el costo de no hacer nada contra el aumento del nivel del mar será, en última instancia, muchas veces mayor”, sostiene Groeskamp.

 

Continuar leyendo

Grupo Padilla Hnos.

error: Este contenido esta protegido !!