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EL MOLCAJETE

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Ya veremos si el comisario de Seguridad Pública de Empalme, Emmanuel Noriega Angulo, sigue diciendo que son exageraciones, que son lenguas viperinas que le quieren hacer daño, las que hablan de los continuos hechos violentos en la llamada Ciudad Jardín. Por lo pronto y mientras llega el cargamento de pañales, se quedó calladito ante el ingreso de un grupo armado para sacar de la mismísima Comandancia de la Policía Municipal a dos individuos que habían sido detenidos.

 

Pues como dicen que ‘cae más pronto un hablador que un cojo’, ‘Lord Estoy Harto’, se tuvo que tragar sus propias palabras, esas de estar “harto de que exageren” sobre lo que sucede en Empalme… y hasta se ahogó, pues ahora le tocó a la propia corporación que representa ser blanco de un grupo delictivo.

 

La situación es grave, eso nadie lo puede negar, pues la misma corporación encargada de la seguridad, en este caso de los empalmenses, está siendo humillada por delincuentes con más y mejores armas que la de los policías… con mejor organización y con más agallas.

 

El grupo, que se supone de la llamada delincuencia organizada, se burló no sólo de los policías municipales, sino de los de Gendarmería, Estatales y hasta de los elementos de la Sedena y Marina Armada de México, que se supone están reforzando las labores de vigilancia y de reacción, para dar mayor seguridad a los empalmenses.

 

¡Pero ni siquiera los policías están seguros! Los pocos elementos que había en la Comandancia, fueron amedrentados y sometidos, sin que hubiera presencia de nadie más… de nadie, ni siquiera del señor comisario, don Emmanuelito, si bien dicen que ‘el miedo no anda en burro’.

 

Tan escondido está, que tuvo que ser el Ayuntamiento el que confirmara los hechos y por consecuencia los lamentara.

 

Seguramente que quienes lamentan más lo sucedido son los empalmenses, que no hayan a quién recurrir para tener tranquilidad, para tener esa seguridad que claman y que de ninguna manera son exageraciones. Los hartos de lo que sucede son ellos, los ciudadanos.

 

Parece una batalla perdida, eso es lo lamentable, esa es la realidad don Emmanuel Noriega y si no le gusta, pues usted siga dando su “becho” de buenos días, pero lejos.

Grupo Padilla Hnos.