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Cumple octogenaria su sueño de ser escritora

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El dolor que le provocó la muerte de su esposo, compañero de toda la vida, llevó a una mujer de adopción hermosillense de la tercera edad a convertirse en escritora, giro que no esperaba diera su vida a su edad.

María Ibarra Reyes o Maruquita como le dicen familiares y amigos de cariño, es originaria de Monterrey, Nuevo León, pero avecindada en Sonora desde 1952. Ha tenido una vida plena, pero sufrió un severo descalabro con la pérdida de su esposo, don Víctor Manuel, con quien tenía 67 años casados.

Comentó que inició escribiendo notas en una carpeta que le regalaron, para sacar su dolor, le dedicaba pensamientos a su esposo, los cuales sin darse cuenta se convirtieron en poemas, los cuales forman parte del libro Dejemos Hablar al Amor.

“Casi todos mis poemas se los dedico a mi esposo, uno de ellos es Llegaré a Tiempo: Llegaré a tiempo con tu canción preferida, te encontraré en el mar que tanto amaste, te tomaré en mis brazos y seguiré el idilio que empezamos”, declamó.

A tres años de la partida de don Víctor Manuel a causa de una neumonía, la vida volvió a golpear a Maruquita, pues perdió a su hijo mayor, también de nombre Víctor Manuel debido a una insuficiencia renal.

Fue cuando recordó la muerte del amor de su vida y lo que le dijo la doctora, despídase como a él le gustaba y se despidió cantándole tres canciones al oído las cuales considera fueron el himno de sus vidas: Son tus ojos verde mar, Solamente una vez y Cómo fue.

Ese recuerdo de amor y el saberse rodeada de sus demás hijos, Roberto Carlos, Alfredo y Felipe de Jesús, además de 14 nietos, 11 bisnietos y una tataranieta, la animó a cumplir uno de sus sueños escribir, por lo que ingresó a un taller de escritura.

Después de leer algunos de sus trabajos, y a los 88 años de edad, su maestro le señaló que esos poemas debían de ser publicados en un libro, porque eran hermosos y llenos de amor, logrando así una de sus metas, pero no la última como Maruquita menciona.

“Yo no quiero ser ejemplo de nadie, pero le digo a todas las mujeres que siempre hay tiempo para seguir adelante, para cultivarnos, para despertar en nosotros nuestro talento, todos tenemos algo que decirle al mundo”, consideró.

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